LA PROPIEDAD INTELECTUAL EN LA NUEVA CONSTITUCIÓN.

La vida y los desafíos futuros de la humanidad no tienden a hacerse más simples, sino que muy por el contrario son crecientemente complejos, cambiantes, inciertos y trascienden las fronteras de las naciones.

Por dicha razón, el trabajo de la Convención Constituyente encierra enormes desafíos y responsabilidades en orden a proyectar el país y el mundo hacia  plazo. Indudablemente esa tarea requiere cuidar equilibrios de intereses y balance de criterios. En resumen, podríamos desear que la Convención realice así, una tarea más técnica, que política; de más pragmatismo, que de ideología; en que prime la razón, por sobre las emociones; guiada por más realismo, que ilusión; todo con una mirada unificada y de bien común para el Chile del futuro.